
A la sociedad ya no le sorprende leer en el periódico las muertes suscitadas diario, se ha vuelto parte de la cotidianidad en medio del ambiente de violencia que se vive en el país. La gente no puede estar tranquila al salir a la calle porque nada le asegura que volverá.
Con el asesinato del subprocurador de Asuntos contra la Delincuencia Organizada de la Procuraduría General de Justicia de Morelos, Andrés Dimitriadis Juárez queda expuesto que ni las mismas autoridades están aseguradas. El país ha sido tomado por grupos delictivos y de narcotráfico. El gobierno ha perdido el control y ha enfrentado una dura lucha contra ellos. Pero aquí el principal problema es que los mismos agentes de seguridad se involucraron con narcotraficantes y es por ello que éstos están enterados de cada movimiento que se podría tomar en contra suya.
En el caso de Dimitriadis, no se sabe con exactitud cuáles fueron las razones de su asesinato, pero no es necesaria una investigación a fondo para poder imaginar los motivos, ya que era el encargado de las investigaciones sobre grupos delictivos dedicados al narcotráfico, secuestro y extorsión. Si esto le sucede al subprocurador, qué puede esperar la sociedad.
Pero esto no es todo y es que en lo que va del año han sido ya 3 los mandos oficiales ejecutados en el estado de Morelos a causa del crimen organizado. Y es que la mafia está más arma y preparada que la policía misma, habiendo una lucha desigual entre estos dos.
Es necesario que se tomen medidas extremas para la recuperación del país. La sociedad ya no confía en sus autoridades, no hay imagen pública en quien se pueda creer. Tal vez la militarización sea ante la situación la opción más viable para disminuir la ola de miedo y violencia que estamos viviendo.
Con el asesinato del subprocurador de Asuntos contra la Delincuencia Organizada de la Procuraduría General de Justicia de Morelos, Andrés Dimitriadis Juárez queda expuesto que ni las mismas autoridades están aseguradas. El país ha sido tomado por grupos delictivos y de narcotráfico. El gobierno ha perdido el control y ha enfrentado una dura lucha contra ellos. Pero aquí el principal problema es que los mismos agentes de seguridad se involucraron con narcotraficantes y es por ello que éstos están enterados de cada movimiento que se podría tomar en contra suya.
En el caso de Dimitriadis, no se sabe con exactitud cuáles fueron las razones de su asesinato, pero no es necesaria una investigación a fondo para poder imaginar los motivos, ya que era el encargado de las investigaciones sobre grupos delictivos dedicados al narcotráfico, secuestro y extorsión. Si esto le sucede al subprocurador, qué puede esperar la sociedad.
Pero esto no es todo y es que en lo que va del año han sido ya 3 los mandos oficiales ejecutados en el estado de Morelos a causa del crimen organizado. Y es que la mafia está más arma y preparada que la policía misma, habiendo una lucha desigual entre estos dos.
Es necesario que se tomen medidas extremas para la recuperación del país. La sociedad ya no confía en sus autoridades, no hay imagen pública en quien se pueda creer. Tal vez la militarización sea ante la situación la opción más viable para disminuir la ola de miedo y violencia que estamos viviendo.
1 comentario:
Encuentro ya noción de lo que es el editorial. Creo que la entrada no está bien. Yo empezaría con el segundo párrafo.
Lo mejor es la elección del tema y algunos comentarios que de contar con más datos y argumentación, harían de este texto una entrega muy digna. Tal vez le hizo falta escribir un poco más. El remate no del todo malo.
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