miércoles, 3 de diciembre de 2008

Artículo II




NUEVA LEY DE SEGURIDAD


El país está pasando por una mala racha. Por un lado, se encuentra la crisis económica del vecino del norte que nos afecta directamente. Por otro, la situación de inseguridad que aqueja a la población y que se ha vuelto un problema preocupante y difícil de combatir, pues se ha salido del control del estado.
La comisión de Seguridad Pública de la Cámara de Diputados ha aprobado en lo general la nueva Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Con esta ley se busca crear centros de información y prevención del delito y nuevas reglas en centros que combate la delincuencia.
La realidad es que aunque se creen muchas leyes contra la delincuencia, ninguna de éstas tendrá sentido si no se implementan como debe de ser. El principal problema en México, es que los índices de corrupción son muy elevados. Las mismas autoridades se corrompen y colaboran con grupos delictivos, evitando la captura de los responsables, ya que cuentan con protección de los mismos integrantes de seguridad.
La sociedad ha dejado de creen en sus autoridades, pues éstas velan por sus propios intereses, dejando a un lado su labor; brindar seguridad al pueblo. Aunque no se debe culpar solo al Estado, ya que la corrupción es practicada por los mismos ciudadanos, como cuando se soborna a alguien para obtener beneficios especiales a cambio.
Es importante que la sociedad contribuya evitando caer en actos corruptivos, pues aunque existan leyes especializadas y centros contra la delincuencia, de nada servirá si los ciudadanos contribuimos en que el Estado se deje sobornar y corromper. Hay que actuar y exigir nuestros derechos.

Artículo I


BAJO JUÁREZ



Ciudad Juárez ha llegado a ser conocida a nivel mundial, pero esto no es algo de lo que podamos enorgullecernos, pues la razón de su fama es triste y preocupante. Desde hace 15 años, esta ciudad fronteriza ha sido blanco de asesinatos de mujeres y niñas. Autoridades y medios de comunicación han tratado de encubrir la situación que se vive en tal ciudad, aparentando tener el control de las circunstancias.
Desde 1993, las mujeres de Juárez han sido víctimas de asesinos que sin piedad alguna abusan sexualmente de ellas, las torturan, mutilan y finalmente les priva de la vida. Esta práctica se ha repetido en más de 400 mujeres, quienes un día salieron de su casa y que jamás volvieron.
Muchas son las teorías sobre los posibles responsables de estos actos crueles, pero la verdad es que ha pasado más de una década y el gobierno no ha conseguido indicio alguno sobre los responsables de tales asesinatos o por lo menos eso han hecho creer. Son cientos las familias lastimadas por la muerte de alguna de estas mujeres, a quienes no se les han dado respuesta alguna sobre la situación, prometiéndoles una ayuda que jamás recibieron.
Aunque es conocida la situación que se vive en Juárez, las cosas no han cambiado, a pesar de que así lo hagan parecer, ya que en los medios de comunicación se ha dejado de tocar el tema, haciendo pensar que las circunstancias han mejorado. La ciudad está lastimada y vive bajo el temor de lo que puede pasar con sus mujeres. La sociedad mexicana no pude quedar indiferente ante tal situación. Se trata de nuestras gente que está viviendo en un ambiente complicado, lleno de violencia y no somos ajenos a él.
Queda claro que la corrupción del país ha sobrepasado los límites. Existe una incapacidad de las autoridades para proteger a los ciudadanos y mantener el orden que la sociedad exige. Ya basta de autoridades corruptas que no han sabido cumplir con su trabajo. Quejarse no es suficiente. Se debe alzar la voz y exigir al Estado, brinde la protección que la sociedad necesita. No más muertas.